El 2 de febrero se celebra el Día Mundial de los Humedales, una fecha clave para recordar la importancia de estos ecosistemas en la conservación de la biodiversidad y en la protección de nuestro planeta.
La DANA de 2024 en Valencia nos dejó una enseñanza muy clara: los humedales no son únicamente refugios de vida, sino también defensas naturales frente a fenómenos extremos. La Albufera de Valencia es un ejemplo evidente de ello, ya que desempeña un papel fundamental en la regulación del agua y en la mitigación de inundaciones, absorbiendo el exceso de lluvias y reduciendo así los daños en las zonas urbanas.

Sin embargo, la degradación y pérdida de humedales amenaza gravemente su capacidad de protección, dejándonos cada vez más vulnerables frente a los efectos del cambio climático. Apostar por su conservación y restauración es una tarea urgente si queremos garantizar un futuro más seguro y sostenible.
Cuidar de los humedales significa cuidar de nuestra biodiversidad, de nuestras ciudades y de la vida misma. Es una llamada a la responsabilidad compartida: preservar estos ecosistemas es también proteger nuestro futuro.
