Cada segundo sábado de febrero se celebra el Día Internacional del Cine, un homenaje al poder de las películas para inspirar, emocionar y conectar a las personas en todo el mundo.
Con la icónica frase “¡Luces, cámara, acción!”, el cine nos abre las puertas a mundos extraordinarios, a historias inolvidables y a personajes que, de una forma u otra, nos acompañan toda la vida. Cada película puede convertirse en una lección, en una fuente de inspiración o en una emoción única que nos toca profundamente.

El cine no solo entretiene; también educa, transforma y nos invita a soñar. Desde una perspectiva educativa, es una herramienta capaz de transmitir valores, abrir debates y despertar la creatividad en el alumnado. Una película puede ser el punto de partida para reflexionar sobre la amistad, la justicia, la solidaridad o cualquier aspecto esencial de la vida.
El Día Internacional del Cine es, por tanto, una oportunidad para recordar que la cultura y el arte son parte imprescindible de la educación y de la formación integral de niños y niñas.
