“Cada pequeño paso que das hoy es una gran victoria que construye tu futuro.”
La educación no se mide en grandes saltos, sino en los pasos pequeños que nuestros hijos e hijas dan cada día. Cuando aprenden una palabra nueva, cuando logran superar un miedo o cuando deciden tender la mano para ayudar a alguien, están avanzando.

A menudo no nos damos cuenta de inmediato, pero cada uno de esos pasos les acerca al adulto que llegarán a ser. Por eso es tan importante acompañarlos en su camino, sin exigir que lleguen antes de tiempo, y celebrando cada huella que dejan en el proceso.
Educar es confiar en la fuerza de lo pequeño y en la magia de cada avance.
