Adolescencia: una serie que remueve conciencias

Adolescencia no es solo una serie. Es una llamada de atención.

La historia comienza con Jamie, un chico de 13 años arrestado por el asesinato de una compañera de clase. Cada capítulo, rodado en un único plano secuencia, nos sumerge en una trama que va mucho más allá de la pantalla: toca la conciencia, interpela a la sociedad y nos obliga a mirar con otros ojos la realidad que viven muchos adolescentes.

El impacto ha sido tan profundo que se ha propuesto su proyección en el Parlamento británico y en escuelas del país, con el objetivo de sensibilizar contra la misoginia y la violencia.

Como madres, padres y educadores, no podemos mirar hacia otro lado. Esta serie puede convertirse en una herramienta valiosa para abrir conversaciones en casa y en la escuela, escuchar más atentamente y tratar de comprender los silencios de la adolescencia.

Adolescencia nos recuerda que educar también implica hablar de lo difícil, poner palabras al dolor y acompañar a nuestros hijos e hijas en sus miedos y desafíos.

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