Las Jornadas de Literatura Infantil han vuelto a ser un éxito, y no un éxito cualquiera. Se trata de un logro que no nace de la casualidad, sino del esfuerzo compartido, de la ilusión constante y del compromiso de toda una comunidad educativa.

Maestros y maestras, padres y madres han sido, un año más, el motor que impulsa esta celebración. Gracias a su dedicación, esta tradición no solo se mantiene viva tras 33 años de historia, sino que continúa creciendo con fuerza y con corazón.
Fomentar el amor por la lectura desde la infancia es regalar a los niños y niñas las alas necesarias para volar hacia nuevos mundos, ideas y sueños. Por eso, estas jornadas son mucho más que un evento: son una siembra de futuro.
Gracias por hacerlo posible un año más.
