El 8 de mayo celebramos el Día Mundial de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, una fecha que nos recuerda la importancia de la solidaridad y de la ayuda mutua en nuestra sociedad.

Es un momento perfecto para hablar con nuestros hijos e hijas sobre la necesidad de prestar apoyo a los demás, de respetar y de ser sensibles ante quienes más lo necesitan. La solidaridad no se aprende solo en los grandes gestos, sino en los pequeños detalles de la vida cotidiana: compartir, escuchar, acompañar o tender la mano en los momentos difíciles.
En casa y en la escuela tenemos la oportunidad de sembrar en los niños y niñas el valor de la empatía y del compromiso con la comunidad. Porque cada pequeño gesto suma, y con cada uno de ellos estamos contribuyendo a construir un mundo más humano y más justo.
