“La danza es el lenguaje oculto del alma.” — Martha Graham
Cada 29 de abril celebramos el Día Mundial de la Danza, recordando que el movimiento también educa, emociona y transforma.
Cada vez que los niños y niñas bailan, no solo mueven su cuerpo: mueven también su mundo interior. La danza se convierte en una herramienta poderosa para expresar aquello que no siempre pueden decir con palabras, permitiéndoles conectar con sus emociones y con quienes les rodean.

En casa, en la escuela o en cualquier espacio, bailar es crear arte con el cuerpo, ritmo con el corazón y libertad con el alma. Por eso, es importante que nunca dejen de hacerlo.
La danza es mucho más que una disciplina artística: es una forma de aprender a ser, de sentir y de crecer en libertad.
